lunes, 23 de abril de 2012

CASA DE CITAS

Bailarina en forma de calavera, Salvador Dalí




Si no estuviera tan seguro de que no suelen abrir más libro que el de Familia y de que los restantes volúmenes que adornan sus fastuosos hogares, con suerte, serán utilizados cual cuña calzadora de algún clásico y rancio mueble, mientras sus intelectos circulan impúdicamente cojos, pensaría que más de uno ha hecho del siguiente su imprescindible título de cabecera:



El príncipe, por lo tanto, ni puede ni debe cumplir la palabra dada si eso le perjudica y si desaparecieron los motivos de su promesa. Si todos los hombres fueran honestos, este principio no sería válido, pero como son perversos y no mantienen lo que prometen, tampoco uno debe mantenerlo. Ni faltaron nunca al príncipe razones suficientes para justificar su inobservancia. Sobre esto podrían traerse infinidad de ejemplos modernos y mostrar cuántas paces, cuántas promesas han quedado sin efecto y se han vanificado por la infidelidad de los príncipes: y quien mejor supo imitar a la zorra ha obtenido más ganancia. Y ante todo es necesario saber disfrazar bien el propio carácter y ser gran disimulador. Son tan simples los hombres y tan sumisos a la necesidad de cada momento, que quien engaña encuentra siempre alguien que se deja engañar.



El Príncipe, Nicolás Maquiavelo






lunes, 16 de abril de 2012

ZAMORA













En algún rincón de este mundo
alguien te aguarda para amarte
o asesinarte.

lunes, 9 de abril de 2012

CONSUELO MITOLÓGICO I



A Sísifo no le pesaría la carga si le esperaran al llegar a casa.


De Menos Tú (El Gaviero Ediciones)



lunes, 26 de marzo de 2012

SEUDOSILOGISMO DE AMOR A MAR

Fotografía realizada por Amber Mc





Siamaresunestadomental
lamaresunestadoelemental.





martes, 20 de marzo de 2012

martes, 13 de marzo de 2012

TENGO UNA CITA (XXVII)




Habías
sacado a pasear
a tu perro
y corrí desde las afueras
para darte un beso.
Mis ojos
vidrio
estallaron
cuando el ascensor
se llevó a tu perro
te llevó a ti
se llevó mi beso
y yo, tonto de mí,
me quedé sin ti
me quedé sin beso
menos mal
que no me gustaba tu perro.



Felipe Zapico Alonso, Balances parciales



martes, 6 de marzo de 2012

A MEDIANOCHE

La violación, René Magritte






A medianoche sonó el teléfono:

El escritor había sido engullido
por el colosal coño
de su creación.