lunes, 16 de mayo de 2011
martes, 10 de mayo de 2011
martes, 3 de mayo de 2011
TENGO UNA CITA (XV)
La Movida, globo sonda hecho con un condón usado, como definiera Fernando Poblet aquella cosa, se desinflaba por momentos incluso en su vertiente espectacular: ya nadie simulaba, nadie representaba en el escenario generosamente ofrecido unos pocos años atrás; las cosas habían quedado claras y hubo un trasvase inminente, de los movideros, al mundo de los yuppies tan incipientes como arrasadores, un fenómeno (pero menos, en realidad seguía siendo lo de toda la vida, lo de la explotación del menesteroso por parte de quienes disponen de los medios de producción) que alguien a quien lamentablemente no recuerdo, para hacer la cita conveniente, definió como yuppillaje. Esto quiere decir que no había condescendencia; que se tiraba a degüello; que ya no se acudía a disimulos artísticos; que muchos artistas, perfectamente situados, definitivamente situados, procedían a la ejecución de órdenes sin caretas, o a dictarlas, ya como verdaderos capataces, cuando no como reales empresarios que no precisaban de justificaciones digamos lúdicas (lo de lúdico había sido una suerte de santo y seña en los garitos-garitas de guardia de la Movida y la Posmodernidad).
Años 80 en Madrid. La Movida Catatónica, José Luis Moreno-Ruiz
miércoles, 27 de abril de 2011
EL POETA DE HOY EN DÍA
El poeta de hoy en día
domina a la perfección
el subgénero
epistolar.
El poeta de hoy en día
recorre las calles
con mirada atenta,
bloc de notas en una mano
y carta de recomendación
en la otra.
El poeta de hoy en día
escribe de día
y vomita de noche.
El poeta de hoy en día
escucha música independiente,
devora cine de culto,
elige peinados asimétricos
y lee a Gala.
El poeta de hoy en día
luce calzoncillos bien apretados
y eterna barba incipiente
para que nadie repare
en los granos purulentos
que cada verso fallido le revierte.
lunes, 18 de abril de 2011
LA TARDE TE LLEVA AL RINCÓN MÁS OSCURO DEL DESCONOCIMIENTO INEXACTO
Cuando sales a la calle escapando de la lluvia y te cobijas en avenidas anegadas de cadáveres portando tus besos. Cuando la madrugada se empecina en mostrarte el camino que conduce a otro camino que conduce a otro camino donde siempre se circula por la izquierda sobre labios sin asfaltar. Cuando el negro en descomposición ilumina la mañana más triste del sonámbulo. Cuando todos los perros del mundo asoman su ladrido ante tus pasos de gato en celo atropellado. Cuando todos los relojes acuáticos sincronizan la hora de la ejecución. Cuando el verdugo pide disculpas por llevar trabajo a casa. Cuando el policía tortura sin piedad su conciencia. Cuando el indigente se enriquece en putrefacción. Cuando la chispa última del pensamiento se topa con el papel mojado de tus sueños. Cuando el miedo te arropa cada noche antes posarse en tus mejillas. Cuando la luna se cansa de buscarte, descalza, entre cristales rotos de niñas enfermas. Cuando el invencible galeón que navegaba en tu pulso se torna barco fantasma. Cuando los hijos aúllan en cunas a la deriva. Cuando la papiroflexia retórica transforma el poema en pistola. Cuando la vecina golpea tu puerta para mendigar el insecto de tu boca recorriendo sus piernas varicosas. Cuando en tu frente un cartel indica saliva no potable. Cuando el tejido de su adiós se queda enganchado en la alambrada de tus dudas. Cuando el diablo decide borrar tu número. Cuando dios se acuesta con tu mejor mujer. Cuando el parque automovilístico que habita en tu alma se revela en coche-bomba. Cuando eyaculas sangre. Cuando has perdido hasta la última gota de caricias. Cuando el amor queda reducido a un sustantivo sin sustento. Cuando la tarde te lleva al rincón más oscuro del desconocimiento inexacto.
martes, 12 de abril de 2011
martes, 5 de abril de 2011
UNA JAURÍA DE PERROS RABIOSOS
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