miércoles, 14 de julio de 2010

TENGO UNA CITA (IX)


No se crea que es desear faena tan fácil. Observen la específica angustia que experimenta el nuevo rico. Tiene en la mano la posibilidad de obtener el logro de sus deseos, pero se encuentra con que no sabe tener deseos. En su secreto fondo advierte que no desea nada, que por sí mismo es incapaz de orientar su apetito y decidirlo entre las innumerables cosas que el contorno le ofrece. Por eso busca un intermediario que le oriente, y los halla en los deseos predominantes de los demás. He aquí la razón por la cual lo primero que el nuevo rico se compra es un automóvil, una pianola y un fonógrafo.

Meditación de la técnica y otros ensayos sobre ciencia y filosofía,
José Ortega y Gasset



4 comentarios:

  1. Lo suyo es que ese fiambre fuera de un nuevo rico. Para que se vea lo limpio que estaba por dentro.

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  2. Debo confesártelo: Antes de llegar a ser un fiambre me gustaría llegar a ser un nuevo rico (ahora podría decir que no necesariamente de dinero, y quedaría de puta madre).

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